 El piragüismo es una de las disciplinas deportivas más antiguas que comenzó siendo una forma de comunicación para pasar a ser uno de los deportes más consagrados en la actualidad.
El Club Fluvial de Lugo fue el pionero del Piragüismo gallego. En 1935, este grupo de aficionados a este deporte se reunieron en Lugo para intentar la creación de unas instalaciones a orillas del Rio Miño que posibilitase la práctica de la piragua. Un viejo molino y un pequeño alpendre a la altura de San Lázaro, sería el primer centro de operaciones que se ponía en marcha sobre un raquítico presupuesto económico. Se llamó entonces, el Centro de Iniciativas y Turismo, germen del Club actual. Una minúscula playa y no más de veinte casetas de vestuarios completaba los servicios de los que se disponía.
Los objetivos del Club Fluvial de Lugo pueden diferir en algún aspecto de un club convencional de piragüismo, ya que al ser una sección dentro de una Sociedad Deportiva/ Recreativa que la componen en la actualidad alrededor de 20.000 usuarios, tiene las limitaciones que en cuanto a la filosofía deportiva le marque la Junta Directiva de la Sociedad y en cuanto a la composición del equipo pues tiene que proveerse de entre los socios. Estos nos lleva que a la hora de querer incrementar las categorías inferiores para mantener el vivero del equipo de competición tenemos que esperar al verano para tratar de captar a los niños que bajan a disfrutar de las orillas de río con sus padres. Por todo ello dentro de la sección dividimos la actividad en tres niveles:
1. – Promoción y categorías inferiores.
2. – Equipo de Competición.
3. – Piragüismo de recreo.
Pensamos que con estos tres niveles se le facilita la práctica del piragüismo a todos los socios, aunque el fin último del club es el de piragüismo de competición y para ello pondrá a su servicio todos los medios económicos, materiales y humanos que sean necesarios a aquellos deportistas que quieran hacerlo al más alto nivel.
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